29 oct. 2010

Muy Cerca del Sol, pero no tanto...

Titulo: Muy cerca del sol

Título original: Too Close To The Sun

Autor: Robin T. Popp.

Fecha de Publicación: 2.006 (español)

ISBN: 9788493510138

Editorial: Talismán

Paginas: 334

sinopsis:

Estamos en el año 2503. Después de que sus enemigos disparen contra su nave y la hagan explotar, Ángel Torrance, una contrabandista interespacial, toma prestada otra nave para huir. La nave en cuestión pertenece al Coronel Nicoli Alexandres Romanof. Nicoli, para salvar al mundo de la amenaza de Los Segadores, una raza de extraterrestres invasores, convenció a un amigo científico de que separara su esencia vital de su cuerpo.

De este modo, los Segadores encontraron su cuerpo creyendo que había muerto, cuando en realidad pretende perseguirles de regreso a su planeta. Ángel es la única que puede ayudarle a llegar al planeta y a recuperar su cuerpo, ya que la esencia vital de Nicoli se encuentra encerrada en el sistema informático de la nave que ella cogió para huir.

Cuando Nicoli rechaza su ayuda por el mero hecho de ser mujer, Ángel Torrance remueve cielo y tierra para demostrar que está a la altura de la misión. Sin embargo, la tensión entre los dos se hace insoportable cuando la protagonista se da cuenta de que la apariencia física del coronel es tan exuberante y su corazón tan espléndido.

Descerebraduria

En el año 2503 el Universo sufre la amenaza de Los Segadores, alienígenas que extraen la esencia de vida de los cuerpos para luego venderlos en el mercado negro, bien sea como donantes de órganos o para convertirlos en esclavos sexuales si reúnen determinadas características.

Nicoli Alexandres es un althusiano venido de… no se dónde (supongo que su planeta de origen seria Althusia?…) Cuando tenía 10 años su familia murió asesinada por soldados invasores.

A los 14 años se convirtió en Legionario, aquí no sé muy bien si por obra de la autora o del traductor… sin comentarios.

Y Nicoli Alexandres Romanof, coronel de Las Fuerzas de Seguridad de la Confederación de Planetas Unidos (CPU) reúne los requisitos necesarios para viajar al planeta de los Segadores y no morir en el intento. Pues tiene una única obsesión: liberar a la Confederación de Planetas Unidos de los Segadores.

Sabe que estos alienígenas sólo “roban” cuerpos con un determinado perfil físico…y él reúne todas las características requeridas. Ayudado por Yanur, un científico amigo suyo, consigue que su cuerpo sea transportado al planeta de los Segadores. Allí descubrirá para qué están utilizando los mejores especímenes: El planeta se está muriendo y sus habitantes también. Han descubierto una manera de sobrevivir e invadir otros planetas menos adelantados que el suyo.
Ángel Torrance lleva ocho años huyendo de su abuelo. Su planeta, Coronado, esta tecnológicamente subdesarrollado y su gobierno es una Tiranía absoluta. Ángel ha jurado que nunca volvería a su patria… pero cuando se encuentra con Nicoli los planes cambian.

La historia, durante las cien primeras páginas del libro, promete y mucho: te encuentras con una historia diferente donde aparecen “durmientes lunares” “Rebeldes libres” o “vengadores Felineos”… El problema llega cuando te das cuenta de que en ninguna parte del libro te explican quiénes son, así que la conclusión es que están ahí para hacer bulto.

No se ha sabido aprovechar el carácter opuesto de los protagonistas para crear entre ellos una química que ayude a la historia. Particularmente el término empleado por Nicoli para referirse a la protagonista, “muñequita”, a mi me levanta ampollas. Si Ángel tiene, sólo, la mitad de “ovarios” de los que nos quiere hacer creer la autora, le hubiera mandado al espacio intergaláctico desterrado de por vida.

Y el final es más que totalmente predecible, en resumidas cuentas es una historia con un argumento muy interesante que no se sabe aprovechar, a medida que vas pasando las paginas te das cuenta que el ritmo de la historia decae y no vuelve a levantarse, tal y como está a mi parecer con menos hojas le hubiera bastado para contarla.

Una última cosa: no miréis en vuestra CPU… Nicoli no está ahí

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Dicen que hay que estar loco
para mantener la cordura.
Estoy de acuerdo.

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